Preocupación por salud de preso político mapuche

Dirigentes gremiales denunciaron precario estado de salud de comunero mapuche Héctor Llaitul Carillanca, detenido en la cárcel de Angol y acusado de terrorismo. Madre de Llaitul, Florinda Carillanca, recurrió al Instituto Nacional de Derechos Humanos, dirigido por Lorena Fries, para pedir ayuda y le cerraron la puerta en la cara.

Por Salvador Tapia.

 

Ante la reiterada violación a los derechos humanos de que son objeto distintas comunidades indígenas, se suman nuevas denuncias que al parecer buscan debilitar, o directamente eliminar selectivamente a integrantes de los pueblos originarios. Es el caso del comunero mapuche y preso político Héctor Llaitul Carillanca, detenido en la cárcel de Angol acusado de terrorismo bajo la Ley de Seguridad del Estado.

 

El comunero, quien ha protagonizado cuatro huelgas de hambre, y por ende su salud se ha resentido en forma dramática, está siendo objeto de abandono por parte de las autoridades en salud. Las últimas semanas la condición física de Héctor Llaitul se ha visto disminuida hasta el punto de temer por su vida. De aquello dan cuenta las organizaciones defensoras de los derechos humanos que han visitado al preso político mapuche y que han denunciado el grave estado en que se encuentra sumido Llaitul.

 

Incluso, el Colegio de Asistentes y Trabajadores Sociales de Chile, denunció la enorme preocupación que tienen por el grave estado de salud por el que atraviesa el Asistente Social Héctor Llaitul Carillanca.

 

“Las precarias condiciones de salud del colega Llaitul se ven agravadas, de acuerdo con nuestra información, por la insuficiencia de los recursos médicos y otros recursos especializados, desde los inicios de la aparición de su sintomatología como en el transcurso del proceso de su enfermedad, lo que deteriora aún más el estado de su salud”, denunció el presidente de la orden Omar Ruz Aguilera.

 

El dirigente agregó que la integridad física de los internos, la igualdad de trato para todos, sin discriminación de ningún tipo, pero por sobre todo la aceptación de los derechos que como seres humanos todos deben tener, son algunos de los objetivos que estimamos, deben cumplirse, y que no se están llevando a la práctica en la persona de Llaitul, señaló Omar Ruz Aguilera.

 

“Estamos muy preocupados por la salud del colega Héctor Llaitul porque toda el cúmulo de información que tenemos y que hemos recibido, dan cuenta que el colega no está siendo atendido conforme a las necesidades de su enfermedad. El hecho que esté detenido no significa que esté privado de sus derechos fundamentales, y en especial del derecho a una atención de salud de calidad. Sistemáticamente se le ha hecho operaciones o se le lleva a hospitales para los respectivos exámenes, y de inmediato se le devuelve a la enfermería de la cárcel de Angol, la que no cuenta con los elementos necesarios para una atención de acuerdo con la enfermedad que Héctor padece en este momento, y que según nuestros antecedentes, se ha ido complicando progresivamente debido a la falta de una atención médica adecuada”, denunció el dirigente.

 

Omar Ruz, presidente del Colegio de Asistentes Sociales, dijo que se debe entregar el resguardo físico y psicológico al comunero mapuche, quien lleva en el cuerpo cuatro huelgas de hambre.

 

“Pensamos que el caso del colega Llaitul es un reflejo de cómo los presos de nuestro país no reciben todas las atenciones del caso, lo que nos permite generalizar una situación que afecta a muchos reclusos. Ahora respecto de la causa por la que está enjuiciado Héctor Llaitul, creemos que las autoridades de gobierno ya han declarado culpable al colega antes incluso que se iniciara el proceso. Por tanto, entendemos en la medida que Gendarmería no le entregue las atenciones que Héctor Llaitul requiere, de acuerdo a su estado de salud, está vulnerando sus derechos”, manifestó Ruz Aguilera.

 

Tremendo portazo.

 

Por su parte, la madre de Héctor LLaitul, Florinda Carillanca, manifestó su dolor y preocupación ante la salud agravada de su hijo quien permanece detenido por supuestos atentados terrorista. Además, la mujer llamó al Instituto Nacional de Derechos Humanos, se identificó, explicó su situación, y pidió hablar con Lorena Fries, directora del organismo, se le señaló que no se encontraba, y que le devolverían la llamada, de aquello han pasado 10 días, y la mujer aún espera el llamado del Instituto de Derechos Humanos. Florinda Carillanca quedó sola ante el mundo y muy defraudada de la institución, manifestó.

 

“Como mamá a mí no me dicen nada sobre la salud de mí hijo, tengo que preguntar a otras personas. Él, siempre me dice que está bien y que va evolucionando bien, pero en el fondo yo sé que no está bien de salud. Yo sé que él está complicado de salud, y quiénes son los culpables: el gobierno, quien más, la corrupción que han tratado de decir que mi hijo tiene. Parece que a Gendarmería le da lo mismo de cómo tratar a un recluso como él que está enfermo”.

 

La madre de Héctor Llaitul, Florinda Carillanca, pidió clemencia para su hijo preso político mapuche.

 

“Como madre, y los que trabajan en derechos humanos y del gobierno creo que son padres y madres y tienen que tener algo en sus corazones de humanidad, tienen que escuchar. Yo como madre no tengo los medios de andar constantemente para allá y para acá, vivo de una miserable pensión. Le pido al gobierno que vele por la salud y atención de mi hijo, porque ellos son los responsables. Ellos hicieron huelgas de hambre para ser escuchados, pero no lo han sido, al contrario, el gobierno les ha cerrado las puertas, los siguen condenando, los siguen culpando, yo solo pido clemencia ahora”, exclamó la madre del preso político mapuche Héctor Llaitul Carillanca.

 

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